Pasos:
- Lee el capítulo Nº ….. de la primera/segunda parte de “Aves sin nido”.
- A continuación, mediante el subrayado, identifica el tema y las ideas principales.
- Luego, elabora un resumen considerando lo subrayado (ideas temáticas). Recuerda que con respecto al texto original debe representar solo el 20%. Utiliza Microsoft Word.
- Finalmente, guarda el archivo con el dato: Resumen-Capítulo2-Primera parte-Cárdenas/Monrroy-4toA en el USB
- Bien, ingresa al siguiente enlace donde está el texto completo de “Aves sin nido: https://www.biblioteca.org.ar/libros/71077.pdf
Ejemplo:
PRIMERA PARTE
Capítulo I
Era una mañana sin nubes, en que la Naturaleza,
sonriendo de felicidad, alzaba el himno de adoración al Autor de su belleza.
El corazón, tranquilo como el nido de una paloma,
se entregaba a la contemplación del magnífico cuadro.
La plaza única del pueblo de Kíllac
mide trescientos catorce metros cuadrados, y el caserío se destaca
confundiendo la techumbre de teja colorada, cocida al horno, y la simplemente
de paja con alares de palo sin labrar, marcando
el distintivo de los habitantes y
particularizando el nombre de casa para los notables y choza para los
naturales.
En la acera izquierda se alza la habitación común
del cristiano, el templo, rodeado de cercos de piedra, y en el vetusto
campanario de adobes, donde el bronce llora por los que mueren y ríe por los
que nacen, anidan también las tortolillas cenicientas de ojos de rubí,
conocidas con el gracioso nombre de cullcu. El
cementerio de la iglesia es el lugar donde los domingos se conoce a todos los habitantes, solícitos concurrentes a la misa parroquial, y allí se miente y se murmura de la vida del prójimo
como en el tenducho y en la era, donde se trilla la cosecha en medio de la
algazara y el copeo.
Caminando al Sur media milla,
escasamente medida, se encuentra una preciosa
casa-quinta notable por su elegancia de construcción, que contrasta
con la sencillez de la del lugar; se llama
«Manzanares», fue, después obispo de la diócesis, de quien la propiedad del antiguo cura de la doctrina, don
Pedro de Miranda y Claro gente deslenguada hace referencias no santas,
comentando hechos realizados durante veinte años que don Pedro estuvo a la
cabeza de la feligresía, época en que construyó «Manzanares», destinada,
después, a residencia veraniega de Su Señoría Ilustrísima.
El plano alegre rodeado de huertos, regado por
acequias que conducen aguas murmuradoras y cristalinas, las cultivadas pampas
que le circundan y el río que le baña, hace de Kíllac una mansión harto
poética.
La noche anterior cayó una lluvia acompañada de
granizo y relámpagos, y, descargada la atmósfera dejaba aspirar ese olor
peculiar a la tierra mojada en estado de evaporación: el sol, más riente y
rubicundo, asomaba al horizonte, dirigiendo sus rayos oblicuos sobre las
plantas que, temblorosas, lucían la gota cristalina que no alcanzó a caer de
sus hojas. Los gorriones y los tordos, esos alegres moradores de todo clima
frío, saltaban del ramaje al tejado, entonando notas variadas y luciendo sus
plumas reverberantes.
Auroras de diciembre espléndidas y risueñas, que
convidan al vivir: ellas, sin duda, inspiran al pintor y al poeta de la
patria peruana.
Leyenda: Tema / Ideas
principales
RESUMEN
El pueblo de Kíllac
distingue el nombre de casa para los notables y
choza para los naturales.
El cementerio de la iglesia es
el lugar donde los domingos se conoce a
todos los habitantes que concurren a
la misa parroquial, allí se miente y
se murmura de la vida del prójimo.
Caminando al Sur media milla, se encuentra una preciosa casa-quinta notable por
su elegancia de construcción, se llama
«Manzanares», fue propiedad del
antiguo cura de la doctrina, don Pedro de Miranda y Claro, de quien la
gente deslenguada hace referencias no santas.
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